Recomendación musical nocturna (1 de 2, el último habitante del planeta)

Los perros ladran… señal que estamos avanzando; así que me fui con mis amigos a “ver la del guali” (diría un tipo del trabajo). La cita fue a las 6.45 pm, como solo yo descanso en miércoles fui el único en llegar temprano. La taquilla estaba atiborrada.
Uno por uno fue llegando a la taquilla y minutos después entramos. Iba con la expectativa de que era una buena película y así fue, nada comparado con lo que leí en algún periódico: “una historia muy lenta para los pequeños por la falta de diálogos, por lo que puede llegar a aburrirlos”, ¡jodete critico de cine!, has de creer que los picolos son incapaces de apreciar una secuencia sin charla sosa.
Así como Amelie Poulain me gusta de repente agudizar el oído o voltear a ver la cara de los espectadores y lo único que imperaba en la sala era expectación, risas, niños preguntando a sus padres si Wall-e estaba triste y lo mejor, mis amigos contentos. Yo me reía también, pero a la vez, las películas que muestran visiones futuristas de una Tierra desolada (desde que casi lloro y tenia pesadillas con “Children of Men”) si me mal viajan un buen. Ninguna interrupción, cero celulares, soda y palomitas, perfecto.
En cuanto a la película es una fregoneria, tiene sus buenos gags (será Wall-e de apple), tiene un contexto futurista triste y contundente acerca del ultimo habitante del planeta, una agenda secreta entre humanos-robots, amor del bueno y un mensaje sobre salud-sociedad bien cierto (jer, jer, es hora de regresar a la talla 34 para mi). Por otra parte el nivel de detalle de Pixar es mágico, aunque la onda “retro” de los créditos fue un detalle muy curioso, y fenomenal, para mi y un hermano, que le hacemos a eso del diseño.
LE DOY 4 PALOMITAS (DE 5)
Algunas veces de nulo sueño suelo dar mis paseos madrugadores (entre 5.30 y 7 am), salgo del edificio y me voy por López hacia Ayuntamiento, de ahí a 16 de Septiembre hasta salir al Zocalo. Pocos transeúntes a esa hora, alguna cortesana, apurados estudiantes, padres de familia frotando las manos por el frío y algunos matutes en las esquinas viendome de reojo (¿tan mala cara soy?). En alguna de estas pesquisas mañaneras me toco alguna ocasión en la cual no había gente en la calle (a la vez hubo un puente laboral), me sentí raro, era una mezcla entre miedo y libertad, un olor húmedo y viejo inundaba las viejas calles del Centro, quise gritar, que alguien saliera, y a su vez, me sentí feliz… me acorde de una canción de Nacho Mastretta -”El último habitante del Planeta”-…
Mastretta tiene estilo instrumental que no va con las grandes compañías discográficas multinacionales. Sonidos penetrantes y atmosféricos acompañados de un café bien cargado hacen la delicia de cualquiera.
…después de salir de mi letargo a medida que avanzaba por San Ildelfonso, regrese por Cuba, al llegar a López la calle ya despedía su acostumbrado olor a café, me hice de un expreso y me reintegre al mundo.
All you need is rock: “Descargala”


Escribe un comentario